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Post 1 - Salí del clóset

Post 1 - Salí del clóset

Tenía 17 años, una de las mejores etapas en lo que va de mi vida, a punto de terminar la preparatoria y en proceso para entrar a la universidad en otra ciudad, lejos de casa de mis padres, a esa edad era mi sueño,  salir y vivir fuera, descubrir el mundo, sentirme el adulto que aún no era y pensar en la libertad que me daría vivir solo…

Recuerdo que era febrero, y acababa de pasar el día de “San Valentín”, mi novio me había regalado globos, flores, un reloj, ropa… todo lo que uno regala cuando es puberto y te crees estar “enamorado”, teníamos un mes y días de relación.  Lo mas cursi de todos los regalos fue una carta… si, cuando tenia 17 años aún se acostumbraban a regalar esos detalles; por cierto no soy muy viejo, tengo 29 años próximo a 30 en unos meses.

En si no recuerdo que decía la carta, y ya no la conservo; lo que si me quedó claro fue la firma al final: “te amo bebé” y atentamente “tu novio”… por andar con prisa y sin darme cuenta se calló de mi cartera en mi casa, para mi suerte mi mamá la encontró en el suelo; que bueno que fue ella y no mi padre, una persona muy machista. Acto siguiente mi madre estaba llamando por teléfono a uno de mis amigos para que me fuera a la casa porque que me necesitaba ver… al llegar lo primero que me dijo fue: “Qué es esto? - saca de la mano la carta - y mi primer reacción fue: “Por que agarras las cosas que no son tuyas?”, estaba molesto, nervioso y mi corazón palpitaba muy fuerte. 

Estábamos en el patio de la casa, mi madre prendió un cigarro; estoy seguro que por dentro estaba quebrada, sin entender lo que pasaba, o a la vez triste por confirmar lo que ya se venia imaginando. He de confesar que no soy amanerado pero creo que si daba ciertos focos rojos sobre mi orientación sexual y gustos que no eran propios de un “hombre”. Mi madre fumando, nunca me gusto que hiciera eso, siempre se lo reprochaba pero ahí no dije nada, pues creía que estaba bien si eso le daba cierta tranquilidad, le ayudaría a calmar su nervios y entender lo sucedido.

Fui claro y breve con mis palabras: “Mamá, soy gay… esto no es nuevo, siempre lo he sabido desde que era pequeño… “Fulanito” (refiriéndome a mi novio en ese momento) es mi novio, y no lo voy a dejar, lo siento mamá pero es lo que soy”. No le di muchas opciones, y hasta cierto punto mi actitud fue un poco ruda, no con intención de lastimarla, si no, con la finalidad que entendiera que no era algo pasajero, era algo que ya formaba parte de mi vida y lo que me definía como persona. 

Me preguntó muchas veces si me habían hecho algo (insinuando un abuso sexual), no lograba comprender en sí que uno nace gay, que siempre esta ahi, en algunas personas muy por dentro, otras seguras de si mismas que nunca lo ocultaron; en mi caso, aceptándolo y viviendo de tal forma que mi preferencia sexual, no afectara mi relación con la sociedad de una ciudad pequeña donde no estaba del todo bien visto.

Después de que mi mamá se enteró tuve una apertura con ella, mi día a día cambio para bien,  ya no tenia que mentirle a donde iba, sabia que salía con mi novio e inclusive llegó a interactuar con el y otros amigos gays. Admiro la posición que tomó al tratar de “aceptar”, por que quizás no entendía, pero se que el amor de madre es mas grande que cualquier prejuicio de la sociedad, ella siempre me decía que era feliz al saber que yo era feliz haciendo lo que me gustaba en todos sentidos.

Unos meses después me tocó decirle a mi papá, en sí resulto mucho mas fácil de lo que imagine. Reuní a los dos y mi mamá hizo de cuenta como que no sabia nada; mi madre era mi confidente, no pude ser mas dichoso al tenerla.  Después vienen los amigos, que eso es mas fácil aún y poco a poco se va enterando el resto de la familia/conocidos ya sea porque alguien les dijo, yo les dije o lo dedujeron al ver mi social media y estilo de vida.

Estar fuera del clóset con las personas que te rodean te da seguridad, te ayuda a tener una vida abierta, sin complicaciones del que dirán; no a todos les va “bien” de cierta forma, me se historias de amigos/conocidos que batallaron para que los aceptaran/entendieran y han pasado años y siguen igual. Creo que lo mas importante es el ánimo que proyectes al abrirte y expresar que eres gay, que eres una persona feliz con metas personales y profesionales, con sentimientos como cualquier otro ser humano, simplemente con orientación sexual hacia el mismo sexo. 

La vida pasa rápido, conforme creces el tiempo se va con mayor premura… tenemos que aceptarnos y vivir el momento, vivir en el aquí y el ahora.

“La vida fuera del clóset”